Truño guía de Teruel

 

Capital de la provincia homónima de la comunidad de Aragón. No llega a los 37.000 habitantes, lo cual la convierte en la capital de provincia más pequeña de España. De todas formas, su tamaño es acorde a la provincia, ya que esta tiene 136.000 habitantes, y la mayoría son aldeas. Es una de las grandes exponentes de la España vaciada, pero eso sí, llena de encantos por todos sus rincones.

Teruel existe…y vale la pena visitarla. Su casco antiguo, aunque se recorre en un momento, es atractivo, acogedor y auténtico; el hecho de ser tan pequeñita y al mismo tiempo capital de provincia, la deja a medio camino entre ciudad y pueblo, aunque la sensación es más de lo primero, pero con un aire tan local y, en este caso, genuinamente maño, que logra que, junto con el carácter acogedor de su gente, resulte fácil sentir apego por la ciudad incluso en una visita corta.

        

Y luego están sus monumentos, casi todos de nivel. Predomina el arte mudéjar, seguramente más que en ninguna otra ciudad en el mundo, y…te vas encontrando cositas.

El resto de la ciudad, compendio de barrios de distintas clases sociales, lógicamente sin el encanto del centro, y me llama la atención la disposición de estos barrios, algunos en colinas y a diferentes niveles entre ellos.

Por la ciudad pasa el río Guadalaviar, que más adelante se convierte en Turia al juntarse con el río Alfambra, a 2km al oeste de Teruel (o sea que seguramente no lo verán tus lindos ojitos).